En esta nueva entrada quiero hacer un contraste con publicaciones anteriores sobre privacidad, comercio electrónico y, por llamarlos de algún modo, peligros de Internet. Quiero trasladaros parte de los conocimientos que adquirí en mi investigación a la hora de realizar mi Trabajo de Fin de Grado, al cual podéis acceder a través del enlace de la pestaña "Mis publicaciones". Eso sí, este post no pretende causar el pánico ni el rechazo a Internet; el tema a tratar es algo delicado pero que no atañe a la gente de a pie, entre los que tengo el gusto de incluirme. Simplemente, espero que os parezca interesante la información y que compartáis conmigo vuestra opinión sobre el tema.
A día de hoy, casi todo el mundo sabe que en Internet pueden comprarse y venderse todo tipo de "cosas". En mi última entrada os contaba como la empresa Alibaba Group había roto todos los récords de venta a través de sus distintos portales. Portales de venta que en ocasiones no tenían una reputación muy buena y que incluso podían ofertar productos engañosos. Sin embargo, estos portales son legales. Sus productos son de tráfico legal, por norma general, y si no lo son, se retiran del mercado y se sanciona a los responsables.
Pero... ¿existen lugares en Internet dónde podemos podemos adquirir productos de tráfico ilegal? Si, por supuesto. Concretamente, ¿podemos comprar drogas o armas?¿Encargar órganos humanos?¿Contratar a un sicario? Desgraciadamente, la respuesta sigue siendo si. Internet esconde rincones muy oscuros en la llamada deep web o red profunda. Esta red, que parece sacada de un guión de película de Hollywood de bajo presupuesto, se basa en un sistema de comunicaciones de baja latencia y superpuesta al Internet conocido por la mayoría de los usuarios; es decir, una red de comunicaciones donde los usuarios son completamente anónimos, hasta el punto de que no pueden ser identificados o relacionados con una dirección I.P.
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| El logo de TOR es una cebolla en referencia a su sistema de encaminamiento de cebolla |
Esto se consigue gracias a utilizar proyectos como "TOR" (The Onion Router), encargado de que podamos navegar por esta darknet o red oscura. Es normal que a estas alturas te empieces a pensar: Vale, hay una red oculta, ¿y qué?¿Tan importante es lo que esconde? Pues parece que sí, o al menos para la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA). En 2013, sin irnos muy lejos, gracias a la información obtenida de los documentos de alto secreto filtrados por el exagente Edward Snowden (éste os suena, ¿no?), pudimos saber que la NSA había conseguido, entre otras cosas, entrar y "romper" la deep web y descubrir varios sitios ilegales, a los usuarios anónimos que navegan por este lado oscuro y las búsquedas típicas a través de "TOR". Os dejo una imagen que reúne las búsquedas más "populares" del año 2013:
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| Búsquedas como: Porno, sexo, drogas, cocaína, sicario, hack o pedofilia revelan la ilegalidad que rodea a la deep web. |
Como recuerda el dicho: una imagen vale más que mil palabras. Parece evidente que detrás de estas búsquedas se esconden un sinfín de delitos o posibles delitos que son desconocidos para la mayoría de la población y que quitarían el sueño a más de uno. Aunque me gustaría poder poner de relieve muchas de las conductas que se practican en este ámbito, me centraré en concreto en el tráfico de drogas. En particular en el portal Silk Road, un portal de distribución de todo tipo de drogas cuya moneda de pago no es otra que el famoso bitcoin. Pero eso, querido lector, será en una entrada futura. Espero haber despertado tu curiosidad.


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