Probablemente, querido lector, habrás visto en televisión, o en algún comercio, dispositivos móviles y tablets que se pueden bloquear y desbloquear utilizando la huella dactilar del usuario. Ésta tecnología, que hace unos años sólo podía ser vista e imaginada en las películas de ciencia-ficción; está causando furor entre las empresas móviles y se vende como la panacea frente al olvido de muchos usuarios de los patrones de bloqueo e imposibles códigos PIN de hasta dieciséis dígitos.
Sin embargo, toda moneda tiene cara y cruz. Si eres de los afortunados que has recibido alguno de estos "juguetes" por navidad tampoco creas que ésta tecnología es el demonio. Es muy útil y un avance importantísimo en lo que a seguridad se refiere. Hace unos cuántos años, corría el mito -o no tan mito, depende del lector como siempre- de que si eran necesarias tus huellas, para utilizarlas o para no identificarte, los mafiosos te cortaban los dedos y punto. Afortunadamente, el siglo XXI ha concebido que los nuevos gansters de las huellas digitales -los hackers-, no necesiten prácticas tan poco ortodoxas para cometer sus fechorías.
Si, querido lector, ahora los hackers pueden "jugar" con nuestras huellas para sus dudosos propósitos. Según informan en International Business Times, un grupo de hackers pertenecientes al grupo Chaos Computer Club, la mayor asociación de hacking de Europa, ha conseguido replicar una huella dactilar utilizando solo fotografías públicas de la persona.
Para romper la seguridad del sistema biométrico por excelencia, es decir, el uso de nuestras huellas dactilares, que por cierto, y como dato: son únicas en cada persona; este grupo de hackers ha utilizado el programa VeriFinger, que se encuentra disponible para todo el que tenga acceso a Internet. ¿Y quién ha sido la víctima estrella? La ministra de defensa alemana Ursula von der Leyen. La huella dactilar de la ministra de defensa ha sido replicada con total exactitud utilizando el nombrado VeriFinger y una serie de fotografías de dominio público correspondientes a una rueda de prensa.
El hacker Jan Krissler, más conocido por su alias "Starbug", ha explicado en la convención realizada en Hamburgo que la seguridad biométrica "no debe ser considerada como un método infalible de proteger smartphones, ordenadores o salas de alta seguridad". No obstante, lo que más llama la atención de este hecho es ver cómo se pueden replicar las huellas de una persona utilizando sólo fotos de resolución normal que podemos localizar en la prensa o en Internet con una facilidad pasmosa.
Tenedlo en cuenta a la hora de saludar a la cámara.











